Tiene la palabra

Respuesta al señor Arslanian

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Mi carta dirigida a AEBU afirmando mi descreimiento hacia la Justicia y sobre mi defensa a un derecho instaurado en épocas de la dictadura me permito hacer las siguientes precisiones, con relación al lector Arslanian: 1- Sus comentarios son personales y como tales atienden a su percepción de los hechos que expuse en su momento 2- Si bien el secreto bancario se instauró en la dictadura pasa luego a ser ratificado como ley por un Parlamento elegido democráticamente por el pueblo, en consecuencia el secreto bancario en tanto no sea derogado existe en nuestro país y debe cumplirse. 3- Se agravie o no pues como usted dice ya que solo se agravia a quien puede y no a quien quiere, mi carta motivó en su espíritu la redacción de otra que me halaga sobremanera pues a través de este periódico que nos brinda esta oportunidad, nosotros los simples ciudadanos de este país, podemos expresar y hacer oír nuestras ideas y espero que del entendimiento y del libre juego de la discusión surja la luz. 4- Estimado, usted no podrá dejar en tanto bancario que es, de afirmar conmigo algunos de los hechos que se han producido y que motivaron una investigación que culminó con una sanción impuesta a un funcionario independientemente que la parte que fue objeto de estudio en sede penal concluyera expresando que no había mérito para declarar la culpabilidad del funcionario. 5- En consecuencia habiendo resuelto el BROU la destitución del funcionario será el Tribunal de lo Contencioso Administrativo, órgano totalmente independiente a las partes en contienda (funcionario y banco) el que resuelva con estricta justicia valorando los hechos si la destitución fue merecida por haberse violado un derecho que si bien se instauró en la dictadura es ley en nuestro país desde hace veinte años, o que fue excesiva, en función a que no esta probada la violación del secreto bancario o estando probada, no merecía la sanción de la gravedad impuesta. 6- Pero mi carta no atiende a que el referido funcionario está mal o bien destituido, ni tampoco hacía una arenga sobre la Justicia en nuestro país, pues no puedo afirmar en tanto profesional de derecho que soy, que ni AEBU ni el BROU imparten justicia sino que son los tribunales de nuestro país como bien afirmo en mi carta publicada el 19.02.04, los únicos que pueden impartirla y es esa la única arma que poseen quienes sin tener padrinos esperan que se les reconozca sus derechos. 7- Mi carta apunta a que es la primera vez que esa institución a la que usted perteneció se sintió involucrada en un sumario pues un allegado a sus filas era el investigado ya que AEBU no se comporta igual con funcionarios destituidos por presunciones. 8- En efecto, los sumarios son llevados por el propio BROU en función al poder disciplinario del que detenta, como contrapartida los funcionarios gozan una suerte de derechos que deben ser respectados por quien detenta la dirección del procedimiento. AEBU denunció en este caso particular del funcionario que sus derechos fueron violados en atención a que se politizaba los hechos quitándose garantías y me consta y puedo probar que cuando se denunció a la asociación igual trato con otros sumarios su posición fue llamarse a silencio.

Es entonces a esa actitud de AEBU a la que atiende mi carta pues en tanto que amo a la justicia, es que reclamo igual trato para todo aquel que se encuentra en la misma situación. Entonces estimado señor, ¿cómo puede mi carta criticar a quienes imparten justicia cuando denuncio una actitud de un organismo que no imparte justicia? Arslanian, yo amo la justicia y creo en ella, cuando abracé mi carrera me encontré con su imagen y su rostro vendado; a lo largo de los años descubrí que hábiles manos ciñen la venda para engañarla pero los hombres sobre los que reposa el honroso deber de impartirla son mas sagaces y llegan a la verdad de los hechos.

En el camino de descubrir la verdad puede pasar que quienes detenten el poder inclinen a su favor la balanza, pero recuerde usted que un juez no detenta el poder sino que es aquel que imparte justicia de acuerdo a la ley, es entonces el que hace nuestro mundo habitable y que custodia nuestros derechos.

AEBU y el BROU estarán enfrentados ante el Tribunal y ganará aquel a que la ley le acuerde el derecho sobre el otro ya que sobre las normas reposa la legitimidad de todas nuestras acciones, pero recuerde que es nuestro hábito leer el periódico todos los días, que muchos funcionarios esperan su minuto de gloria cuando sus derechos sean reconocidos por la Justicia y por ellos AEBU no se rasgó la vestiduras, pero claro eso es algo que ni usted ni yo podemos contestar.

DRA. NANCY MABEL ARAMBEL QUIÑONES – C.I.1.425.810

 

Montevideo: una ciudad escondida detrás de sus letreros

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Leí en la República los comentarios de un lector acerca de la importancia que tiene el patrimonio edilicio en Montevideo para desarrollar una industria turística en serio. No puedo estar más de acuerdo. Hace tiempo que vengo pensando en eso, principalmente después de mi viaje de casi un mes a Quito, donde vive una tía.

Creo que aquí también se podría hacer algo parecido a lo que hicieron allá para resaltar los edificios antiguos.

Pensándolo bien, me di cuenta que lo que hacía de aquel lugar un sitio tan auténtico y elegante era, entre otras cosas, que no tenía letreros gigantes sino chicos y contra la pared.

Yo vivo en el Centro y debo confesar que siempre me he sentido en desventaja con mis amigas porque mi familia nunca pudo mudarse a Pocitos o a la Ciudad de la Costa. Increíblemente, después de mi viaje al exterior logré superar ese complejo. Al otro día de haber llegado me puse a observar las cosas de otra manera y me quedé sorprendida de la cantidad de construcciones interesantes que encontré en mi barrio, al tomarme la molestia de mirar un poco para arriba y detrás de los enormes letreros.

Nunca lo había hecho antes con tanta avidez. Por primera vez sentí cierto orgullo de mi ciudad, de mi casa, de mis ancestros y hasta de mi misma. Me di cuenta que aquí tenemos frentes impresionantes, balcones impresionates y puertas impresionantes.

Me di cuenta de la pasión que tuvieron que sentir quienes lograron hacer todo eso. Parecería que la creatividad no tenía límites cuando se hizo Montevideo, pero hoy el genio de aquellos artesanos lamentablemente apenas se puede apreciar. Con el correr del tiempo, fuimos perdiendo sensibilidad hasta enceguecernos. La fiebre del consumismo desenfrenado nos hizo olvidar otros valores y terminamos convirtiendo una ciudad hecha con cariño y fe, en Las Vegas de Latinoamérica.

Las pirámides mayas de México y Guatemala y la ciudad inca de Machu Pichu estaban escondidas en la selva, del mismo modo que Montevideo está todavía sepultada en toneladas de acrílico de una sociedad neurótica.

Es una lástima. Nos sentiríamos mejor si aprendiéramos a valorar lo nuestro (que también es lo de otros que ya no están) y hasta creo que haríamos plata.

ALICIA FERNANDEZ MIERES – <[email protected]>

 

Pesca ilegal en arroyo Solís Grande

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En los últimos días de febrero, tras una prolongada ausencia, una embarcación de la Prefectura de Piriápolis se hizo presente, un par de veces, en las aguas del arroyo Solís Grande.

Vino a controlar las lanchas que allí esta
ban navegando, pero lo que es más importante vino a hacerse cargo de una serie de redes de pesca ilegales que en los últimos años literalmente «cuelan» las aguas del arroyo.

Normalmente no somos de la idea de felicitar a nadie por el mero hecho de cumplir con su trabajo, pero en este caso haremos una excepción, con la secreta esperanza de que lo que se realizó esos días se convierta en una vigorosa campaña de la Prefectura Naval en favor de la protección de la fauna ictícola del Solís Grande.

En dicho caso, las autoridades no sólo contarán con la aprobación de la enorme mayoría de los vecinos de la zona, sino que recibirán nuestras más calurosas felicitaciones por el deber cumplido, no para con nosotros, sino para con el país todo.

ALBERTO CANABAL – CI: 1.204.113-1

 

A veces hay que reconocer

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Sin pretender pasar un «chivo», doctor Fasano, creo que corresponde rescatar la seriedad y fundamentos de algunas publicaciones.

En noviembre 1991 o 1992 (no recuerdo bien), la revista «Visión» pronosticaba para la próxima década en Uruguay un fuerte incremento del turismo regional y extrarregional, tal como acontece.

JULIO SANCHEZ – CI. 3.515.040-4

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