PUBLICO Y CONJUNTOS, AUNADOS EN UN GRAN ESPECTACULO

Curtidores de Hongos y Zíngaros: notables

Se viene dando que las comparsas manejen un planteo global que implique un guión en el que a partir de un historia se va desarrollando el espectáculo.

 

Senegal, cabaret candombero

Senegal plantea un Cabaret, con una convincente ambientación escenográfica a cargo de Ariel Tejera.

Pedro Ferreira hijo resulta el pivote del espectáculo, actuando muy bien y siendo el hilo conductor en la presentación de cada cuadro.

Los temas, con la autoría de Gerard Grimaud y los arreglos musicales de Juan Steiner son gratos y bien interpretados, tanto musicalmente como en el canto.

Allí, Lola Acosta demuestra su estatura de espléndida vedette, con muy correctas interpretaciones cantadas y actuando y, desde luego, bailando.

Buena es la participación de Joselin Grimaud, cantando, actuando (la dueña del cabaret) y responsable de los arreglos corales, también de Miguel Monji y la vuelta de Carlos Forte, una voz que mantiene vigencia y resulta un importante aporte a la comparsa.

Sin que se desmerezca el brillo del espectáculo, éste no mantiene el ritmo, transformándolo por momentos en algo cansino.

Muy buena puesta en escena de Eduardo Outerelo, vestuarios atractivos plenos de color de José de Lima y un buen tratamiento de iluminación complementaron el marco adecuado para el debut en el concurso.

Fantasía, interpretado por Lola Acosta, Luna Llena, un afro cantado por el coro y muy bien planteado estéticamente, también Cabare Bambú, donde participan Joselin Grimaud, María del Carmen Rodríguez, Alexandra Dragonetti, Carlos Forte y Claudio Romero son algunos de los muchos temas para disfrutar.

Pedro Ferreira realiza al margen de su actuación, una demostración como escobero, plásticamente impecable.

Senegal está en carrera y apuntando con certeza a la liguilla.

 

Patanes, efectivos

Más allá de cualquier otra consideración, convengamos en que Patanes por lo menos en buena parte de su actuación hacen reír y esa es la razón primera de un conjunto de humoristas.

Todo el andamiaje técnico podrá ser perfecto, pero si la respuesta del público no es la risa, el planteo quedó por lo menos desequilibrado.

Dicho esto, en nuestra opinión, Patanes resultó un espectáculo de humor desparejo, con un comienzo por momentos desopilante, practicando un humor directo, sin muchas sutilezas, que resulta efectivo y el público disfruta.

No se logra sin embargo mantener el ritmo, hay desajustes posteriores, seguramente producto de pocos escenarios, apenas ocho, antes de la actuación.

Al buen nivel de los libretos de la humorada del campamento, en la siguiente humorada se sucede un cúmulo de situaciones inconexas, gags no siempre bien resueltos y un humor previsible y por lapsos poco efectivo.

Patanes funciona bien en los rubros técnicos, particularmente en el canto, tanto solista como corales, con arreglos de Alicia Alvarez muy bien resueltos.

Entiendo que en una segunda ronda Patanes tiene todo para alcanzar un rendimiento más atractivo y sobre todo más parejo, a poco que puedan lograr más escenarios en los que la aceptación del público ha sido manifiesta para los humoristas de Waldemar Melcón.

 

Curtidores de Hongos, una fenomenal demostración

Para muchos habitués al teatro de verano, gustadores del género, Curtidores de Hongos fue el gran espectáculo de la categoría.

Personalmente entiendo que fue una fantástica demostración, difícil de parangonar y que marca profundamente una categoría que desde ahora tiene en Curtidores uno de sus referentes más encumbrados, al que «hay que voltear»… en la jerga carnavalera.

La gente de Daniel Carluccio planteó una propuesta brillante, cubriendo con creces todos los rubros y con gran destaque en la mayoría de ellos.

El planteo estético de la murga es impecable, con una brillante puesta en escena, responsabilidad de Freddy González, que además maneja muy bien el espectáculo junto a Hugo Arturo.

Hay otros rubros de cobertura soberbia, como maquillajes, a cargo de Eva Paolino, Adriana y Fernando Aguiar o vestuarios, con diseños de Hugo Millán y realización de Antonio Pérez, Blanca Tellería y Carmen Núñez.

Los textos son otro de los puntos muy altos de la actuación de Curtidores, en los que confluyen Tabaré y Yamandú Cardozo y Hebert «Tiburón» Martínez, trabajando coordinadamente y no por separado como suele ser habitual cuando son varios los letristas.

El producto es realmente notable y la murga lo interpreta con enorme solvencia.

La actuación consolida a Tabaré Cardozo como arreglador coral y notable director escénico.

Dentro de un plantel muy parejo y de gran rendimiento puede destacarse además de los ya mencionados Freddy González y Hugo Arturo, a Fernando Ponce en un desopilante «El amigo del Alma» de los muchos puntos altos de la propuesta.

Hebert Tiburón Martínez, Gustavo Chato Ambrosio, Emiliano Muñoz, Alvaro Imbert y desde luego la voz y presencia de Julio Pérez son otros puntos de gran destaque.

Como complemento, no menos importante a la gran actuación debemos destacar la labor de la batería, de lo mejor visto, integrada por Alvaro «Conejo» Pintos en el bombo; en el redoblante Daniel Carini y el ya galardonado Humberto «Beto» Gusta, en los platillo.

 

Zíngaros, apostando a ganador

El cierre no pudo ser mejor para culminación de una jornada estupenda.

Los parodistas comandados por Ariel Sosa plantearon un gran espectáculo con lujosos vestuarios y excelencias vocales, tanto individuales como corales.

Una presentación muy inteligente plasma un soberbio despliegue de color, musicalidad y canto, en la que trajes magníficamente confeccionados y de colorido notable multiplican sus imágenes y en particular amplían su luminosidad, enmarcando la escena por detrás, con inmensos espejos.

Se recrea la dupla tan exitosa en el carnaval anterior integrada por Cacho Denis y Ariel Sosa, en aquella oportunidad Canesa y Parrado, ahora tomada de la película Il Postino, una dupla entre Pablo Neruda y el cartero, que ofician de introductores a las parodias.

Zíngaros propone como parodias Zabala y la fundación de Montevideo y Aparicio Saravia.

Logra con ello dos muy buenos productos plenos de humor, en los que no falta la crítica el canto y el baile con coreografías muy propias del género tropical, tan afín a muchos de los componentes y tan caro a la inmensa hinchada de los Zíngaros.

Los diálogos que surgen del libreto, muy del estilo de Enrique Vidal, son chispeantes, ágiles y divertidos.

Creemos que la primera parodia es más sólida en cuanto a ceñirse cada actor a sus parlamentos y en la segunda, tal vez por menor ajuste, está más sujeta a la posibilidad de «mechas», de actores que lo disfrutan.

Son muy disfrutables los diálogos logrados con figuras señeras de nuestra historia que, sin irrespetuosidades, logran momentos de hilaridad contagiosa.

No escapa a la actuación de Zíngaros varios reconocimientos a figuras desaparecidas tales como a Fosforito, personificado por Aldo Martínez, a Juan Angel Silva, y a Juceca, los cuales reciben la aprobación manifiesta de la platea.

La coreografía pertenece a Gusta Pérez (Jean Claude), los arreglos corales de muy buena factura son de Toby Morgade, los diseños de vestuarios y maquillajes son de Rosario Viñoly, estupendos ambos, mientras que la realización es de Esther Barbero.

Gran trabajo de Zíngaros, con especiales destaques para el canto de Daniel Batista, también con muy buenas participaciones y actuaciones de Aldo Martínez, Gerardo Bechi, Damián Laforia, Gabriel Morgade, Raúl
Medina dentro de una gran plantel

Zíngaros vuelve a ser candidato de primera línea para el título de la categoría. *

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