Rescatarán el acorazado alemán, Admiral Graf Spee, hundido en 1939
El objetivo del proyecto será reflotar, preservar y restaurar el acorazado hundido en aguas del puerto de Montevideo y sus objetos con la intención de convertirlo en un atractivo turístico para el país.
El jueves 29 de enero, un equipo de expertos liderados por el conocido buscador de buques hundidos Héctor Bado, iniciará los trabajos de rescate del navío, con la extracción de un importante elemento del buque, utilizando una grúa de gran capacidad para la operación.
El acontecimiento reviste significativa importancia para nuestro país por su repercusión periodística internacional y el valor histórico del naufragio, ya que el «Admiral Graf Spee» es el último acorazado alemán en el mundo que es técnicamente posible rescatar.
Esta operación ya ha despertado enorme interés en Europa y acudirán a cubrir el evento inaugural importantes cadenas televisivas.
En 1997 el equipo de Bado extrajo un cañón de artillería secundaria del acorazado de bolsillo, como también se le conoció al Graf Spee.
A partir de esa fecha se hicieron estudios del fondo del Río de la Plata y su sedimento, e incluso se utilizó la misma tecnología un sonar de barrido lateral que fue la que ubicó al Titanic.
El propio Bado dijo anoche a LA REPUBLICA que las tareas de rescate no son fáciles y comentó que el acorazado pesaba 12 mil toneladas.
El 29 de enero, día fijado para la operación de rescate, se sacará a la superficie un «telémetro» que es el instrumento óptico con que contaba el Graf Spee para apuntar al enemigo. Ese aparato pesa 27 mil kilos.
Los estudios también determinaron que el casco del buque está partido en dos y la popa está unos 30 metros separada del resto del casco.
El costo de los trabajos se piensa financiar con el aporte de empresas internacionales. Incluso firmas que habían participado en la construcción del barco están interesadas en verlo nuevamente sobre el agua.
Héctor Bado aseguró que el barco es legalmente uruguayo y no hay posibilidad alguna que otro país, Alemania en este caso, reclame derechos.
Incluso un año después de hundido, Alemania lo vendió a un uruguayo y de esa transacción figuran los documentos con la firma del embajador alemán de la época.
El célebre acorazado «Admiral Graf Spee», una de las maravillas del diseño naval de su época, de 185 metros de eslora y 12.000 toneladas de desplazamiento es parte de la historia por haber tenido en jaque a la Armada Real Británica durante meses haciendo estragos en alta mar a sus líneas de abastecimiento en plena Segunda Guerra Mundial.
El barco fue hundido por su propia tripulación frente al Cerro de Montevideo el 17 de diciembre de 1939, tras haber participado en la muy documentada Batalla del Río de la Plata, contra los cruceros de guerra británicos: HMS Exeter, HMS Ajax y HMNZS Achilles, en quizás la última batalla naval clásica de la historia. El capitán del Graf Spee era Hans Langsddrff quien pocas horas después de decidir el hundimiento y tras reunirse con el embajador alemán en Buenos Aires, se suicidó con su propia arma. *
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