Un panorama poco claro

La actuación municipal no habría arrojado elementos concluyentes, según informaron fuentes comunales. Luego de varios días en que los servicios inspectivos municipales hicieron un control del establecimiento denunciado, el que además se encuentra cerrado y totalmente vacío, se procedió a detener al sindicado como responsable cuando conducía una camioneta en la que transportaba cueros.

Los cueros fueron incautados, y a partir de allí se habría derivado el caso a la Justicia. Contrariamente hay aspectos de la denuncia que resultan «llamativos» como que la empresa invlucrada tiene en la zona un depósito y el proceso industrial se realiza en otro lado. Por el funcionamiento de esa empresa sería difícil sustraer o desviar restos de cueros o sal (si los hubiera en el depósito) de su destino específico. La grasa que tienen los cueros presenta un olor penetrante y desagradable, prácticamente imposible de eliminar, lo que haría poco creíble que pueda usarse en una panadería.

La aclaración completa de los hechos denunciados preocupa en primer lugar a vecinos de la zona, que temen estar consumiendo productos en malas condiciones, en segundo lugar a comercios que podrían caer bajo sospecha de estar usando insumos de procedencia ilegal y peligrosos. Preocupa también a las autoridades responsables y a la empresa a la que se señala como origen del material. *

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