Vecinos de Rincón de la Bolsa están preocupados por calidad de alimentos
Una grave denuncia que compromete la salud de miles de vecinos de la zona de Rincón de la Bolsa –departamento de San José–, fue reiteradamente presentada, desde hace meses, por los propios damnificados ante dirigentes y agrupaciones políticas de distintos partidos, así como ante la comuna maragata y la Junta Departamental. El edil del MPP Walter Muñoz llevó el tema a la Justicia Penal.
El hecho denunciando por el representante, a quien según manifiesta alertaron los propios vecinos, trata de la elaboración y comercialización de grasa hecha con garra (restos) de cuero. Y esta no era la única característica de este «negocio» cuyo destino era la población de Rincón de la Bolsa. Con esa materia prima se elaboraron productos panificados, así como otros comestibles y chacinados.
Muñoz confirmó a este matutino que personalmente había entregado esta denuncia en el Juzgado Letrado de Primera Instancia en lo Penal y presentó una copia en el departamento de Higiene de la Intendencia Municipal de San José y en la Junta Departamental. Los encargados de la División Higiene de la comuna, recibieron el planteo del edil pero desde entonces a la fecha «no ha habido un pronunciamiento oficial» sobre las acciones que se debieron haber emprendido para investigar el tema y eventualmente tomar las medidas correspondientes a su solución.
La Intendencia de San José llevó a cabo, conjuntamente con la policía, varias acciones en pos de aclarar las denuncias de comercialización de grasas, sal y chacinados que no cumplían con las condiciones bromatológicas exigidas por las disposiciones vigentes. En este sentido, las versiones son discordantes (ver recuadro aparte). Algunos vecinos, que se comunicaron con Muñoz, afirmarían que de estos procedimientos resultó un «allanamiento que se hizo en el Club de Pesca ubicado en el kilómetro 27.200 de la Ruta 1 nueva –zona denominada Autódromo–, y se comprobó efectivamente que este era el lugar físico donde derretían la grasa (…) la policía y la Intendencia maragata saben que sí hicieron esto y que además tiraron los restos en el vertedero de Rincón de la Bolsa, restos que trasladaron hasta allí en un camión».
Otro testigo invocado por el edil, un empleado de una panadería del lugar, le relató que «la bolsa de la sal con la que trabajábamos la teníamos que mantener cerrada por el olor a podrido que despedía y además, tenía un color gris y no blanco».
Desde el punto de vista sanitario y en un informe primario, especialistas explicaron al denunciante que «la sal no iodada, la de uso industrial, si es consumida por seres humanos produce, por ejemplo, bocio».
Implicados en el asunto, según información que maneja el edil Muñoz, estarían un conocido dirigente político, que es integrante de la directiva del club de pesca, un funcionario de prefectura que revista en la zona de La Barra, también integrante de esa directiva y un funcionario de una empresa –que se encuentra en el kilómetro 26 de Ruta 1–. Muñoz agregó que personalmente consultó a un abogado y éste le señaló que de acuerdo con la legislación vigente en la materia, los hechos relatados «configuran sin dudas un delito penal», en tanto atentan «contra la salud» de la población. *
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