La IMM detectó que varias panaderías utilizaron un producto cancerígeno
En la primera sesión de la Comisión Permanente de la Junta Departamental, el director de Salud de la intendencia capitalina, Miguel Fernández Galeano, anunció la clausura de varias panaderías por utilizar bromato de potasio, producto de comprobado efecto cancerígeno. El jerarca municipal, ya se puso en contacto con el director de Aduanas, Nilo Pérez, y el subdirector de Salud, Julio Vignolo, procurando que se prohíba la importación de dicho producto. Mañana, la comuna clausurará y multará a cuatro panaderías que utilizaron el cuestionado producto.
Por su parte, Osiris Fernández, presidente del Centro de Panaderos consideró positivo que se clausure y multe a las panaderías que utilizaron un producto que no es permitido. Destacó que se debería de descubrir el comienzo de la cadena que es el importador del bromato, cuyo producto es utilizado en panaderías clandestinas.
El descubrimiento surgió a partir de los estudios realizados tanto a los productos panificados ya preparados como a la harina utilizada en varias panaderías. La Intendencia realizó una investigación en 100 de las 700 panaderías de Montevideo. El muestreo del pan elaborado, por presunta ulitización del bromato y de la harina para saber si tenía valores elevados de la micotoxica Don, fue realizado por el Servicio de Inspección General y Regulación Alimentaria de la IMM.
Hasta el momento, se conoció el resultado en 14 panaderías, de donde se comprobó que cuatro de ellas utilizaron bromato de potasio.
Mañana, la Intendencia clausurará por 48 horas a estas panaderías y aplicará una sanción de 54 unidades reajustables (artículo D, 899 J del decreto 27235/996) por la utilización de aditivos no autorizados. Para su trabajo inspectivo la comuna utilizó la técnica denominada «espectro fotometría UB posterior al desarrollo de color» para comprobar la irregularidad. En una de las panaderías, que será clausurada, ubicada en La Blanqueada, se detectó «bromato agregado de 131 partes por millón». Fernández Galeano explicó que el pan no debería de tener ningún porcentaje de bromato.
Este producto suele utilizarse generalmente en el denominado pan francés, que incluye a las flautas, baguette, porteño y marsellés. Para estos panes, el bromato de potasio se utiliza como un «mejorador», para acrecentar el volumen, la duración de la masa antes de la cocción además de dejar esponjoso al producto. También es más económico en comparación con otros aditivos. La utilización del bromato era de 0,5% del costo del pan, mientras que en otros aditivos permitidos, el porcentaje aumentaba a más del 4%.
Hace unos años, la Intendencia de Montevideo detectó la existencia de bromato en panes, pero luego dirigió sus esfuerzos a conocer cómo llegaba al país este producto. Fue así que comprobó que su importación iba en aumento. Entre marzo de 1995 y abril de 2002, ingresaron a Uruguay unas 30 toneladas de este producto.
Fernández Galeano acotó que 2,5 gramos de bromato de potasio es posible utilizarlo en 50 kilos de harina. «Con 5 toneladas de bromato se cubren 100 mil toneladas de harina para elaborar pan, que es justamente la cantidad aproximada de este producto que se utiliza al año para la producción de productos panificados en todo el país», afirmó el director de Salud.
Calculó que en los últimos 8 años, la cantidad de bromato de potasio ingresado a nuestro territorio pudo cubrir el 60% de la elaboración de pan en Uruguay. Se estima que un alto porcentaje de este producto pudo ser colocado en el sector informal de las panaderías.
Este hecho alarmó a las autoridades municipales lo que originó el envío de varias notas a la Dirección Nacional de Aduanas y al Ministerio de Salud Pública. Ya en julio de 2001 se comunicaron con el ex director de Aduana, Jorge Sienra, quien contestó que dicho organismo no tenía competencia para prohibir la importación.
También la comuna montevideana se dirigió a su par de Canelones para controlar a la empresa importadora, que está radicada en el departamento canario, y fue la que trajo las últimas partidas a nuestro país. Es intención de las autoridades municipales que este producto no se importe más, ya que su uso es prácticamente exclusivo para la elaboración de pan, según lo manifestó la Facultad de Química. La prohibición de la utilización de bromato es de 1993. El producto también está prohibido en varios países europeos y americanos. Fernández Galeano explicó que la utilización de este producto motiva una doble afectación.
En una de ellas puede provocar una intoxicación aguda y hasta causar la muerte en el consumidor, por accidentes en la manipulación del producto. Explicó que por confusión se pudo haber puesto bromato de potasio en vez de azúcar impalpable, debido a la similitud que tienen ambos productos a la vista. Esta accidentalidad en la utilización del aditivo llevó a que en 15 años se registraran 30 muertes. La otra razón de afectación del producto es por su consumo acumulativo, ya que fue demostrado en el 39º Congreso de la Organización Mundial de la Salud que el mismo tiene un efecto cancerígeno. Las investigaciones demostraron en animales de laboratorio que la ingesta del bromato afectaba sus células renales. *
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