Muerte de un paciente tensa aún más las relaciones entre el gremio y el MSP
El ministro Conrado Bonilla dijo anoche a LA REPUBLICA que «cuando un enfermo psiquiátrico muere en un hospital significa un fallo brutal en la asistencia porque se supone que está internado para contenerlo».
La causa del fallecimiento del paciente identificado con las iniciales DA, de 19 años, registrado ayer en el Hospital Vilardebó, aún es confusa.
El ministro dijo en diálogo telefónico con este medio que ayer «informó a la Justicia acerca de la decisión de los funcionarios del nosocomio, de no permitir el ingreso de sus autoridades».
A pesar de las opiniones de los diputados Luis José Gallo y Guillermo Chifflet para quien la muerte de este tipo de pacientes es algo normal, el ministro Bonilla dijo: «No es una muerte normal, sino un hecho violento que ocurre en un hospital ocupado».
Se presume que el paciente se suicidó pero también se maneja la posibilidad de que haya sido asesinado.
El Juzgado Penal de 14 Turno, a cargo de la magistrada Anabella Damasco, indaga la causa de la muerte y espera para hoy los resultados de las pericias técnicas. «Estamos investigando una muerte no natural y no tenemos hasta ahora elementos que puedan definir si habrá detenciones o no», respondió Damasco a LA REPUBLICA.
Familiares de la víctima dijeron a TVLIBRE que el paciente no tenía una conducta suicida, pero su madre dijo que ayer «algo había cambiado».
Sobre las 20 horas de ayer, la directora del centro psiquiátrico, Isabel Wilsem, la subdirectora, un administrativo y el contador se presentaron en el nosocomio pero los funcionarios se ampararon en su derecho de huelga, para no permitir el ingreso de los jerarcas. Hubo insultos por parte de los trabajadores que ocupan el Hospital Vilaredebó y de inmediato, las autoridades resolvieron alejarse del lugar.
El PIT-CNT ratificó el paro general de 24 horas previsto para mañana jueves.
En seis años, tres suicidios
El paciente DA falleció con los cordones de los zapatos envueltos en su cuello. Se lo encontró tirado en el piso de uno de los pasillos del nosocomio.
Fuentes médicas consultadas por LA REPUBLICA dijeron que esta clase de muerte se produce en 7 u 8 minutos.
Las autoridades del MSP se preguntan cómo en ese lapso nadie presenció el proceso de muerte del paciente, que no se da de inmediato. Desde el Ministerio de Salud Pública se informó a LA REPUBLICA que desde 1997 a la fecha se registraron tres suicidios en el Hospital Vilardebó. Fuentes médicas consultadas dijeron que, al contrario de lo que se piensa, en un hospital la gente está contenida y es excepcional un suicidio. El gremio informó ayer a LA REPUBLICA que en los libros de defunción del hospital, las notificaciones de muerte indican «paro cardio-rrespiratorio», pero no se explican por qué fueron generados.
Hacía 20 días que DA estaba internado bajo tratamiento y sometido a sesiones de electroshock. El lunes 25 de agosto había intentado fugarse. Por ello ese día la médica tratante ordenó atar al paciente a su cama.
Ayer, sobre las 9 de la mañana, luego que la médica evaluara al paciente quien respondió normalmente a las preguntas formuladas por la profesional y supiera que había cenado y pasado la noche tranquilo, dispuso suspender las medidas de contención.
El chico tenía múltiples ingresos al nosocomio y consumía sustancias tóxicas.
DA falleció sobre las 11 de la mañana y la médica adjunta a la dirección Laura Cutinella, fue quien comunicó el hecho al Programa de Crónicos del Ministerio de Salud Pública. Cutinella informó directamente a la directora del Hospital Vilardebó, Isabel Wilsem.
La dirigente de los funcionarios Carmen Gallizi relató que de inmediato «nos comunicamos con la Seccional 6ª y la Policía Técnica se hizo presente en el hospital para luego comunicar el hecho a la jueza Anabella Damasco. La jueza vino al Hospital y supervisó la situación». Gallizi agregó que el mismo gremio, «contactó a la médica que asistió al paciente, al enfermero que dispuso las instrucciones que dictó la profesional y también al personal que encontró al enfermo». Todos ellos presentaron declaraciones ante el juzgado. «De ninguna manera se pudo ni se quiso ocultar algo», sentenció Gallizi. El ministro Bonilla había dicho que la muerte no fue comunicada por el gremio.
La médica actuante declaró ante la Justicia y no quedó emplazada. *
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