Una banda de patoteros siembra el terror en el liceo de Solymar
Un profesor fue amenazado con una «piña americana» y un arma blanca. El rostro de un alumno que salió en defensa de su hermana fue desfigurado por la conducta irracional de una patota. Todos los días se produce el hurto de al menos una bicicleta y en ocasiones también de motos. Un docente fue amenazado bajo el argumento de que había puesto una baja nota a un estudiante. Las ruedas del coche de la directora del liceo fueron cortadas con un cuchillo con el sólo propósito de sembrar el temor. Los cortes de luz son algo habitual.
Durante todo el día, los padres acompañan a sus hijos al liceo como una medida preventiva. Por la noche, los profesores hacen una «cadena» para ir hacia la ruta para tomar el ómnibus. Para colmo de males, se confirmó un caso de hepatitis por parte de un estudiante y hay otros dos que se encuentran en estudio. El sábado 24, un grupo de padres y estudiantes se reunió en el patio del liceo para analizar los temas sanitarios y de seguridad que afectan al liceo.
Los padres solicitarán una entrevista con la directora y concurrirán a la seccional No. 18 para reclamar un refuerzo en la vigilancia durante la noche. Los estudiantes mantendrán contacto con sus pares para instrumentar medidas para los próximos días.
Gabriel Núñez, docente del liceo 2 de Solymar, y delegado de Fenapes (Federación Nacional de Profesores de Secundaria), manifestó a LA REPUBLICA, que son moneda corriente los actos de vandalismo contra dicho local de Secundaria. Robaron la biblioteca y el laboratorio, e ingresaron por la ventana personas extrañas a la sala de profesores. Los propios alumnos amenazaron con un arma blanca y una piña americana a un docente porque puso una baja nota. De acuerdo con lo informado, algunos de los ladrones fueron identificados y denunciados pero todo sigue impune.
Los efectivos policiales que cumplían el servicio 222 dejaron de realizar la tarea de vigilancia porque hacía tiempo que no cobraban el sueldo. Existe problema con la limpieza del establecimiento ya que hay una sola limpiadora para los tres turnos.
Debido a las agresiones, robos e intimidaciones, los docentes se acompañan mutuamente para tomar el ómnibus en Avenida Italia, para lo cual deben caminar 15 cuadras. «Los docentes van y salen del trabajo con miedo», sostuvo el dirigente de Fenapes.
Los profesores entregarán mañana una carta al presidente de Secundaria, Jorge Carbonell, en la que detallarán los pormenores que viven diariamente en el liceo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad