ENVIARON UNA NOTA AL PRESIDENTE BATLLE PARA QUE DEJE EN SUSPENSO LAS AUTORIZACIONES CONCEDIDAS

En Colonia rechazan que se reflote un barco inglés hundido en 1777

Rubén Collado busca reflotar el buque Lord Clive, un navío de guerra inglés hundido frente a Colonia del Sacramento el 6 de enero de 1777, en un memorable combate entre fuerzas españolas comandadas por don Pedro de Ceballos instaladas en la ciudadela y una flota anglo-portuguesa.

Las organizaciones sociales señalan en la carta enviada al presidente Batlle y a la Junta Departamental de Colonia que «en caso de prosperar la localización y extracción de los restos de ese antiguo navío, estará en peligro el patrimonio subacuático coloniense».

«Llama la atención que se haya autorizado la búsqueda de un naufragio sin un previo relevamiento de los bienes que posee la nación dentro del agua», explican los firmantes de la misiva.

En el caso concreto del Lord Clive, señalan que la iniciativa de rescate está siendo impulsada «por antiguos buscadores de tesoros, a los que el gobierno nacional otorga permisos de búsqueda y posterior extracción sin contemplar criterios arqueológicos, lo que lleva a que el cincuenta por ciento de los materiales rescatados queden en poder de los buscadores».

«A esa gente –acotan los firmantes de la carta– sólo le interesan los tesoros económicos que algunos de los barcos hundidos transportaban como parte de su carga».

Según estas organizaciones colonienses, los buscadores de tesoros «no tienen ningún problema en destruir toda la información arqueológica e histórica que encierra un naufragio, con tal de encontrar a la mayor brevedad los cofres que, a veces, contienen tesoros».

El interés de un investigador, en cambio, es obtener la mayor cantidad de información para conocer mejor la cultura relacionada con ese naufragio, y poder estudiar y clasificar los datos recogidos, además de divulgarlos y exhibirlos para todo público», acotaron.

Unesco

La Junta Departamental de Colonia analizará el tema mañana y es el primero del orden del día.

Si bien se sabe que esta embarcación no llevaba tesoros al momento de su hundimiento, los colonienses creen que detrás del pedido de explotación e investigación de una amplia franja del Río de la Plata frente a las costas de Colonia se esconde en verdad la intención de Collado de buscar otros barcos que sí pueden contener riquezas en su interior. «Creemos que lo que quiere Collado es el permiso de explotación para buscar libremente otros barcos con oro en la zona, para llevarse el 50 por ciento que le corresponde según la ley», afirmó a LA REPUBLICA Román Presno, integrante de uno de los grupos de Colonia que alerta sobre la situación.

Entre las organizaciones sociales que firman la nota se destacan la Asociación Departamental de Guías de Colonia, la Asociación de Amigos y Vecinos del Barrio Histórico, Liga de Fomento y Turismo, Sociedad de Arquitectos del Uruguay – Filial Colonia y la Sociedad Ecológica San Gabriel.

A fines del 2001, la Unesco impulsó la Convención para la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático, en la que se estableció que «la explotación comercial del patrimonio cultural subacuático que tenga por fin la realización de transacciones, la especulación o su dispersión irremediable es absolutamente incompatible con una protección y gestión correcta de ese patrimonio. El patrimonio cultural subacuático no deberá ser objeto de transacciones ni operaciones de venta, compra o trueque como bien comercial».

Ante esto, Presno dijo que «son incompatibles estas normas de la Unesco con las prospecciones que se quieren realizar en Colonia».

Según el entrevistado, no hay razón para buscar el barco inglés, ya que «todo el mundo sabe que el Lord Clive se encuentra a 300 metros de la Punta de Santa Rita», un antiguo bastión colonial ubicado en lo que actualmente es el final de la céntrica avenida General Flores, sobre la rambla coloniense.

Presno recordó que la incapacidad actual de nuestras normas legales en el tema y la falta de fiscalización de los emprendimientos autorizados «hacen que hoy se precipiten acciones cuyas consecuencias pueden ser nefastas». Puso como ejemplo los casos de los barcos antiguos El Preciado y Nuestra Señora de la Luz, explorados por Collado, respecto a los que «no se cumplieron con los propósitos de la arqueología subacuática de proteger, investigar, conservar y difundir el patrimonio cultural que yace sumergido». «El esfuerzo del Estado por preservar para la comunidad el patrimonio hallado derivó en costosos juicios contra nuestros intereses», ya que Collado entabló demanda contra el Estado uruguayo por 15 millones de dólares.

En este sentido, la carta enviada al Presidente de la República señala que las organizaciones sociales que trabajan en Colonia coordinadas por el Consejo de la Unesco para apoyar al gobierno en la gestión del único Patrimonio Cultural de la Humanidad que tiene el país «tenemos el deber de denunciar que estas acciones constituyen un jalón más en la desprotección de nuestros bienes patrimoniales». Para eso reclaman al Poder Ejecutivo tomar medidas de congelamiento de los permisos de búsqueda y posterior extracción del patrimonio subacuático «inscripto en la zona comprendida entre el río San Juan hasta el arroyo Riachuelo, abarcando los canales principales de navegación incluyendo en particular las inmediaciones de Colonia del Sacramento». *

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