Tiene la palabra

 

Carta abierta al Presidente

Señor Presidente de la República

Dr. Jorge Batlle Ibáñez

* A inicios de su mandato constitucional usted creó la Comisión para la Paz, con el propósito de reparar el «estado del alma» de la nación uruguaya que padecía el dolor de no saber lo ocurrido con los detenidos desaparecidos víctimas de la represión durante los años de la dictadura militar.

Desde Aldhu saludamos esa decisión presidencial y le felicitamos por la valentía demostrada, así como por el apego a la búsqueda de la verdad como única opción para lograr la sanidad del alma de la nación.

La Comisión ha concluido su trabajo y emitido un informe doloroso y preocupante, que por su contenido y valor constituye un paso histórico hacia la verdad, pero que a la vez da cuenta de graves hechos que requieren de su parte acciones políticas urgentes e ineludibles.

En efecto, la Comisión ratifica de manera contundente la verdad histórica de que las víctimas de la represión fueron aniquiladas en el contexto del terrorismo de Estado y no en el de un enfrentamiento, y que sus victimarios actuaron con todas las prerrogativas del poder, empleando personal y bienes del Estado para perpetrar atroces crímenes.

Asimismo, el trabajo de la Comisión sitúa las responsabilidades de estos crímenes en las Fuerzas Armadas y Policiales del Uruguay, quienes son por tanto los que conocen toda la verdad de lo ocurrido con cada una de las víctimas.

La Comisión también consignó, de acuerdo con versiones de algunas fuentes militares, que los cuerpos de la mayoría de las víctimas que fallecieron en el país habrían sido enterradas en dependencias militares y luego exhumados hacia fines de 1984, incinerados o cremados y arrojados al Río de la Plata.

En consecuencia, la Comisión para la Paz ha establecido que los detenidos desaparecidos:

– fueron víctimas del terrorismo de Estado y no combatientes caídos en una guerra interna

– sus victimarios fueron militares o policías uruguayos

– las víctimas en Uruguay fueron enterradas en dependencias militares

– los cuerpos fueron inhumados, quemados y arrojados al Río de la Plata

Usted ha asumido estas constataciones de la Comisión como verdad oficial en nombre del Estado uruguayo, lo que es de suma importancia y lo destacamos especialmente.

Pero, con la misma precisión la Comisión informa que:

– existió falta de colaboración por parte de las Fuerzas Armadas y Policiales

– que por decisión del Presidente de la República la Comisión no pudo entablar contactos a nivel institucional con las Fuerzas Armadas, ni se reunió con los mandos y jerarquías respectivas.

Esta falta de colaboración y vuestra expresa decisión de impedir el trabajo de la Comisión con aquellos que poseen la información, explica por qué de más de doscientas denuncias, la Comisión sólo pudo confirmar veintiséis casos de uruguayos desaparecidos en el país y trece casos de desaparecidos en Argentina.

Señor Presidente, pese a los esfuerzos desplegados, la Comisión no pudo develar toda la verdad que se requiere reparar el estado del alma de la nación uruguaya.

La verdad es exigente, no alcanza con establecer una afirmación genérica y útil para habilitar figuras legales que permitan solucionar cuestiones formales, administrativas, jurídicas, previsionales o compensaciones indemnizatorias.

La verdad que sana el dolor del alma es otra, la que establezca con precisión y detalle qué sucedió en todos y cada uno de los casos. La que diga quién los mató, cuándo y cómo, quién dispuso el crimen, dónde lo enterraron, en qué casos, cuándo y por orden de quién los desenterraron, qué día y por orden de quién quemaron sus restos, quiénes y cuándo tiraron sus cenizas al Río… Esa es la verdad que los seres queridos de cada víctima necesitan saber y el Estado uruguayo tiene la obligación moral, legal y política de decírsela.

Lo hecho en tan limitadas condiciones por la Comisión para la Paz no alcanza para dar por cumplido el deber del Estado de encontrar la verdad y legarla a la sociedad y a la historia, y en particular a los familiares de las víctimas de los horrorosos crímenes cometidos por quienes tenían la obligación de proteger al país y que traicionando su deber con la patria, usaron el poder para «herir el alma» de la sociedad.

Tarea pendiente, Señor Presidente.

DR. JUAN DE DIOS PARRA – SECRETARIO GENERAL ALDHU

 

Al Presidente, diputados y senadores

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Soy una ciudadana más, de los pocos que vamos quedando en nuestro maravilloso país. Soy una mujer que trabaja doce horas diarias y más, realizando su tarea con gusto, poniendo «el hombro»… tratando de subsistir.

Soy… de las que a la vieja usanza, ve nacer y crecer a sus hijos, dando lo mejor de sí para que, «el día de mañana» sean «gente honrada y trabajadora» y así, continuar la vida, viendo cómo ellos forman su familia… unidos…

En fin, señores, soy una madre más de las muchas que un día vieron cómo sus hijos son obligados a emigrar, buscando un futuro incierto. Soy una madre más que se pregunta: ¿quién le dio a usted Sr. Presidente, a usted Sr. senador, a usted Sr. diputado, tales atribuciones? ¿Como por ejemplo la de separar, arruinar y destruir miles de familias uruguayas como la mía? ¿Qué fuerza y poder maléfico tiene un empleado, como lo son ustedes de nosotros, el Pueblo, para destruir a su empleador?

Tantos abogados y eruditos en leyes ¿no se han dado cuenta cómo día a día están destruyendo la base de la sociedad: la familia?

Señores: si alguno de ustedes en este momento tienen un hijo lejos de su familia, sé que no es por «necesidad» sino que, me atrevo a afirmar, es porque consideran «moda» alejarse del país, o, simplemente, por mero placer.

Por último señores, les ruego sean más humanos, sean más humildes y bajen sus miradas a los que estamos tan cerca de ustedes.

Sr. Presidente Batlle: ame y respete a su Patria, ame y respete a sus conciudadanos, tanto usted como muchos de los que lo acompañan conocen el exilio.

MARY – C.I.: 3.517.848-0

 

Proyecto de ley sobre fábricas de bebidas sin alcohol

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Este proyecto tiene un solo fundamento: tratar de recuperar mercado por parte de la principal multinacional del ramo y volver al monopolio u oligopolio en esa rama empresarial.

Quienes propagandean el proyecto, lo hacen con un supuesto criterio altruista, en bien de la sociedad, ya que el mismo promovería controles sanitarios a la producción y evitaría la evasión fiscal.

Los instrumentos jurídicos y administrativos para ambas cosas ya existen, y no se precisa una ley para que los ratifique.

Lo que no dicen, y sí lo dice el proyecto, es que las empresas instaladas y a instalarse, deben otorgar una garantía de que van a cumplir con sus obligaciones fiscales, y además se podrán instalar sólo si las autoriza el Poder Ejecutivo.

Ambas exigencias, nos parecen totalmente limitativas de la Libertad de Comercio y promueven el monopolio u oligopolio de las dos multinacionales del ramo.

Que una empresa además de realizar todas las inversiones para iniciar su actividad, deba garantizar los futuros impuestos, parece un exceso (a este artículo se opusieron los legisladores de izquierda de la Comisión).

Pero a
demás que se precise una autorización del Poder Ejecutivo para instalarse, cierra el círculo.

Por lo tanto vendrán luego las explicaciones de que no se autorizan nuevas empresas porque el mercado está bien atendido y/o porque la multinacional del ramo hizo inversiones importantes y/o etc., etc.

En momentos en que el ministro de Industria manifestó que hay que legislar sobre Ley Antimonopolio y que la Cámara de Representantes tiene un proyecto para fomentar la competencia y evitar el abuso de posición dominante en el mercado, solamente las presiones de la principal multinacional del ramo explican este proyecto.

EDUARDO MARTOY – C.I. 1.142.046-7 – PRESIDENTE DE APROASE

 

Señor Presidente: ocúpese de lo suyo

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Como adolescente nacida en nuestro país me siento indignada con lo que está ocurriendo en el mismo. El 23 de abril usted publicó que murieron niños de hambre y que según dicen las maestras hay niños que se desmayan de hambre en clase. Cuando asumió nuestro Presidente yo le envié una carta diciéndole que la prioridad Nº 1 de su Presidencia debía ser la pobreza, la miseria y el hambre que están pasando nuestros ciudadanos. Yo veo todos los días, en cualquier punto de la ciudad que me encuentre, niños y personas mayores revolviendo los tachos de basura buscando comida. Mientras la gente muere de hambre nuestro Presidente se ocupa de lo que no debe, y no ve el gran bosque que tenemos en el Uruguay, creo que es hora de empezar a mirar hacia nuestro país y no hacia afuera; primero hay que empezar por casa. Que Bush resuelva sus propios problemas y Batlle los que tiene en su país.

JOPLIN

 

Explican negativa de máscara antigás a uruguayo en Israel

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* En una Llamada al Director pedí publicar mi preocupación porque a mi hijo en Israel se le había negado una máscara antigás. Luego fui recibida en la Embajada de Israel en Montevideo. Una amable charla con el señor embajador, me dio las mismas razones y me dice que le preocupa mi salida a la opinión pública, aunque, obviamente reconoce mi derecho a hacerlo. Su preocupación está basada en que con mi accionar pudiera traer como consecuencia alguna acción antisemita o más precisamente antijudía. Le aclaro que en ningún momento tuve esa idea. Mi preocupación es como madre y espero haber sido entendida. Yo soy ciudadana española y si algo parecido ocurriera en España o en cualquier otra parte del mundo, mi reclamo sería el mismo. Dr. Fasano: el Ec. Zwaig me explica que al leer mi carta también le pareció mal que no se diera máscara antigás a los extranjeros y pidió información. Según me dice, en la guerra del Golfo anterior 40.000 máscaras no fueron devueltas por ser llevadas como recuerdo por los turistas que se encontraban en Israel, y que eso ocasionó un gasto importante. Le dije que en el caso de mi hijo, casado con una ciudadana israelí, usufructuando de una beca en la Universidad Hebrea de Jerusalén, no se iba a llevar la máscara, que –aclaré– la máscara es lo emergente del problema, pero no el tema principal que me genera preocupación. Lo que me plantean es que seguramente hubo un error burocrático.

IRIS CASAL – C.I.: 1.208.339-1

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