Tiene la palabra

Aclaran sobre deforestación

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con referencia a la carta publicada por vuestro diario en relación a la «Deforestación en Parque Roosevelt» es necesario realizar las siguientes precisiones, las que agradecería fuesen publicadas.

La Dirección General de Recursos Naturales Renovables (Dgrnr), bajo cuya administración se encuentra el Parque Roosevelt, ha recibido en las últimas semanas sendos planteos, avisos, etcétera, que muestran la preocupación, tanto de parte de particulares como de medios de prensa, por la corta de árboles que se está realizando en el mencionado Parque.

A efectos de aclarar la situación, como respuesta a esos ciudadanos preocupados por el hecho, debe mencionarse en primer término que esa corta está en conocimiento de esta Dirección y además obedece a una actividad planificada y sujeta a todos los recaudos y pautas necesarias.

El motivo de los trabajos que se están realizando en la Fracción Nº 2 del Parque Roosevelt es la necesidad de dar cumplimiento a ciertas medidas de seguridad relativas a la operatividad del Aeropuerto de Carrasco.

A raíz de las reformas y ampliaciones que se están procesando en el Aeropuerto de Carrasco, la pista de aterrizaje norte-sur, que fue ampliada y mejorada y deberá estar operativa a efectos de que se proceda a la adecuación de la pista actualmente en uso, la Dirección General de Infraestructura Aeronáutica (DGIA) planteó a nuestra Dirección la necesidad de intervenir aproximadamente 20 hectáreas de la Fracción Nº 2 del Parque Roosevelt. A efectos de cortar los árboles que por su altura interfieren con el cono de aproximación de la pista determinando una sombra aeronáutica que supone riesgos importantes para el decolaje y aterrizaje de aviones, lo cual es verificable con la referida Dirección, con la que se ha coordinado la acción.

De acuerdo a pautas emanadas de la Dirección General de Infraestructura Aeronáutica, se estableció la corta de cierto porcentaje de los árboles de mayor porte, los cuales resultan ser los que provocan los riesgos antes mencionados.

La solicitud realizada por la DGIA, determinó la necesidad de proceder a la firma de un convenio interinstitucional, a efectos de proceder a los trabajos solicitados, así como a encarar y hacer efectivos, algunos trabajos propuestos por la Dgrnr, relacionados a medidas de mitigación del impacto que sobre el paisaje crearía la corta solicitada.

En ese sentido, se estableció que una vez retirados los árboles que suponen riesgos para la operativa del Aeropuerto, se procederá a la reforestación de sectores que queden desprovistos de arbolado, apelando a especies de menor porte, reforestación que se realizará con base en un proyecto del Departamento de Parques y Areas Protegidas de esta Dirección. En función de los plazos perentorios estipulados por la DGIA y en razón de que la corta supone el retiro de un número importante de árboles y volúmenes de madera, lo cual requiere una operativa complicada que determinaría serias distorsiones en el área, más aún cuando la misma está destinada al uso público, se decidió dar comienzo a las cortas programadas, en forma gradual.

A esos efectos, se procedió a la identificación de ciertos sectores dentro del área a intervenir y dentro de esos sectores, aquellos árboles que deben ser cortados.

Esos árboles se venden de acuerdo a una tarifa y pautas existentes, a empresas del medio y el producido de esas ventas será reinvertido en mejoras en el propio Parque, así como en parte de la financiación de las medidas de mitigación antes mencionadas.

Si bien la acción de corta requerida tiene fundamentos inapelables, como la necesidad de proporcionar la seguridad necesaria a las operaciones del Aeropuerto, la misma evidentemente no resulta del agrado de nadie y en particular de este Servicio a quien le compete la de gestión del Parque.

Muchos de los árboles a cortar son Pinos pinaster que cuentan con 80 y más años de edad, pero además presentan un porte muy adecuado desde el punto de vista forestal y han sido parte inseparable hace cuarenta o más años, de trabajos de práctica, de los estudiantes de Silvicultura de la Facultad de Agronomía. Han sido también un punto de referencia de técnicos extranjeros que han visitado el país y se han admirado de la adaptación de la especie a nuestras condiciones de crecimiento. A efectos de que los estupendos ejemplares que deberán ser cortados no desaparezcan sin más, se decidió, por parte del Departamento de Parques y Areas Protegidas de esta Dirección, encarar un trabajo que tiene por objetivo mantener la descendencia de esos individuos.

Con ese propósito, se convino con el Departamento Forestal de la Facultad de Agronomía la realización de un trabajo de selección, el cual será objeto de una tesis de grado, para luego proceder a la creación de huertos semilleros que permitan producir la descendencia de estos árboles. También con esa descendencia se realizarán trabajos de investigación relacionados a la silvicultura.

No cabe dudas que el Parque Roosevelt es el área verde más importante de la Costa de Oro. No cabe dudas que el mismo constituye una de las primeras imágenes que tienen quienes ingresan al país por el Aeropuerto de Carrasco. No cabe dudas del valor del área para los miles de ciudadanos que lo frecuentan para disfrute y solaz.

Tampoco cabe dudas que el Parque Roosevelt es una de las obras más importantes proyectadas por el paisajista Carlos Racine en Uruguay, donde intervinieron destacados técnicos nacionales, el primero de ellos, el profesor ingeniero agrónomo Miguel Quinteros.

Tampoco cabe dudas que la corta de los árboles que actualmente se está llevando a cabo y que se procurará mitigar en los términos más adecuados, no es la única acción que afecta al Parque.

Todos los meses, semanas y días, nuestros funcionarios deben abocarse, muchas veces sin la capacidad de cubrir las demandas generadas, a la colecta de basura domiciliaria, escombro de obras que se realizan en el vecindario o más lejos, artefactos sanitarios, cocinas, heladeras que la gente desecha, mascotas muertas, etcétera.

También son reiterativas acciones de depredación, tales como la sustracción de mantillo, plantas, maderas correspondientes a diversas obras de infraestructura, como cercos, barandas, carteles, etcétera. Nuestro Servicio cuenta con un plan de ordenamiento y desarrollo del Parque Roosevelt, mediante el cual se procura mejorar las condiciones del mismo para un mejor uso y disfrute del público que lo frecuenta.

No obstante, sin el apoyo del propio público, de los vecinos, de los medios, que promuevan el respeto y el cuidado de áreas como el Parque Roosevelt que son un bien de la comunidad y para la comunidad, la tarea es difícil y ya ha quedado demostrado que algunas mejoras realizadas han durado algunas horas, habiendo sido objeto de robo y vandalismo. Convocamos a los medios de prensa, así como al público en general, pero especialmente a los vecinos, particulares y empresas de la zona, que hoy se muestran legítimamente preocupados ante los trabajos que se están realizando en un sector del Parque, a promover un uso y tratamiento respetuosos de un bien del Estado, como es el Parque Roosevelt, que por ser del Estado es de todos y no de nadie, como algunos pueden suponer.

Agradecemos la preocupación de quienes así lo han manifestado y agradecemos desde ya, lo que puedan hacer en apoyo del Parque Roosevelt.

ING. AGR. ALFREDO ALTAMIRANO- DIRECTOR GENERAL DE LA DIRECCION GENERALDE RECURSOS NATURALES RENOVABLES

 

Contr
atación en la UTU

Señor Director de LA REPUBLICA

Dr. Federico Fasano Mertens

* Con relación a la nota aparecida en el matutino LA REPUBLICA con fecha 15 de enero del año en curso, página 38, 2ª Sección, en uso del derecho legal de respuesta, solicito se dé conocimiento a mis explicaciones en idéntica forma a la de la denuncia en cuestión.

1) La verdad es que me desconcierta que una publicación seria, diga ligeramente que en el caso que tratan «dejarían entrever un nuevo caso de tráfico de influencias». Ya que como se señaló oportunamente por la publicación por decisión del Consejo Directivo Central «en acta Nº 13 expediente 149/02 con fecha 19 de marzo de 2002 en el escalafón C grado 1/3 con carácter contratado, en régimen de 30 horas semanales se designó a Walter Mariano Costa Acuña para cumplir funciones en la Secretaría del consejero Eduardo Castellanos». Como se aprecia, el citado entró al último grado del escalafón con una retribución de $ 2.471 (pesos uruguayos) mensuales. ¡Vaya tráfico de influencias! O es que acaso un consejero que ingresa a cumplir las delicadas y confidenciales tareas inherentes al cargo no puede traer un secretario de su total confianza. ¿Tal vez eso no ocurra en el resto del espectro político a nivel de gobernantes nacionales o departamentales?.

2) El encabezado de la nota se refiere a «la contratación del hijo de un consejero de UTU». Esto es falso, puesto que su nombre es Walter Costa Acuña y el periodista ya que tenía su declaración jurada como funcionario público debería haber advertido que no es hijo del consejero Castellanos.

3) Con referencia a la designación no existe ninguna irregularidad, ésta se hace con base en su experiencia y en la antigüedad en otros organismos públicos, donde ingresó cuando tenía 19 años de edad mediante prueba de admisión ya que en ese momento no existía el concurso. Por lo tanto este nombramiento fue realizado con total normalidad y transparencia ya que la vacante existía en el padrón (no se generó dicha vacante para este caso) y sus antecedentes por demás lo habilitan a ocupar este humilde cargo de administrativo 1/3 que es el más bajo de la carrera administrativa de la ANEP, con una remuneración nominal de $ 2.471 (pesos uruguayos), a esto debemos restarle el 15% correspondiente a los descuentos de Ley. Con respecto a los $ 4.500 (pesos uruguayos) citados en la nota se trata de una compensación por encontrarse en una Secretaría de un director, con dedicación total (más de 40 horas semanales), lo cual no le permite de ninguna forma tener otra actividad laboral, además esta compensación se comparte en un 50% con otro compañero de dicha secretaría. De esta manera con lo explicado, bien se puede deducir cuál es su remuneración mensual para una tarea de especial confianza, con dedicación total y con la responsabilidad que este tipo de funciones requiere por lo tanto muy pero muy lejos está de ser un privilegio económico trabajar en la Secretaría de un consejero.

4) Con respecto a que en las declaraciones juradas aparece el mismo domicilio que el del doctor Castellanos, nuevamente es otra falsedad, ya que desde hace 16 años el señor Walter Costa constituye su propio domicilio, que es el que consta en su declaración jurada y que por cierto no es el domicilio del suscrito ni el domicilio de su señora esposa.

5) Otro punto que se debe aclarar debidamente es que el nombramiento es desde el 19 de marzo de 2002, como dice el Acta de Codicen, y es a partir de esa fecha que comienza a percibir sus haberes. No desde el 4 de enero de 2002, por lo tanto los 67 días retroactivos de beneficio remunerativo que cita la nota también es falso.

6) Como dije anteriormente la nota se equivoca al decir «el hijo de un consejero» pero además en la misma se contradice, y también se equivoca al decir padrastro, en ese caso no sería hijo sino hijastro. Pero también es falso, según el diccionario de la Real Academia Española define a padrastro como: marido de la madre, respecto de los hijos llevados en matrimonio.

7) Cuando conozco al señor Walter Costa, éste ya hacía 20 años que estaba independizado en todo sentido de la palabra de sus padres biológicos, entonces esto aclara muy bien que no es mi hijo, ni tampoco soy su padrastro, por lo tanto no existe relación de dependencia entre familiares.

8) Las firmas que aparecen en los documentos publicados son de las personas que deben firmar éstos, ya sea en el caso de Walter Costa o de cualquier otro funcionario de la ANEP, y no porque se crea que dicho funcionario sea de algún sector político en particular (o tal vez no sea de ninguno), por lo tanto es más que claro y lamento por aquellos que lo pensaron: esto no se trata de tráfico de influencias ni de pago de favores políticos.

9) La prensa debe informar la verdad y no ocultar lo que está detrás de una denuncia a medias que enloda una reputación honesta de muchos, muchos años, agradezco la publicación.

Dr. EDUARDO CASTELLANOS DALMAO – CONSEJERO EDUCACION TECNICO PROFESIONAL

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje