Informe sobre Irak
Las declaraciones de voceros norteamericanos e ingleses han llegado al abuso especulativo de decir que Irak podría tardar años para poder hacer una bomba atómica si tuviera que fabricar todos los materiales necesarios, pero que «si recibiera esos materiales del exterior» podría fabricarla en un breve plazo (sic). Razonamiento por el cual Uruguay, Andorra, Mónaco y hasta el Vaticano podrían ingresar al eje del mal.
Un general yanqui de la OTAN, por ejemplo, mostraba una casquillo de proyectil vacío, supuestamente iraquí, mientras comentaba horrorizado: «Si aquí dentro en vez de pólvora hubiera ántrax, ¿qué sucedería?» (sic). Y si mi abuela tuviera rueditas sería un carrito, salvo que hubiera nacido en Irak, entonces sería un tanque lanza misiles.
Hemos accedido a la copia de un informe confidencial que Bush, Blair, la CIA, Scotland Yard y el Pentágono mantienen en secreto, en él se revela la peligrosidad de las armas encontradas por los inspectores en Bagdad, a saber: Un juego de 27 cuchillos de mesa Tramontina. Nótese la cantidad totalmente irregular, no son 6, ni 12 ni siquiera 24. Son 27 ¿por qué?
Cuatro hondas realizadas en metal (alambre grueso) que parecen haber sido «limpiadas» antes de la inspección ya que no se les pudo detectar rastros de radiactividad.
Tres ollas a presión que con sólo agregarles un detonador digital de titanio polarizado, cua tro quilos de uranio enriquecido, un desnuclearizador ambivalente, dos bartavias de módulo y construir un laboratorio de 7.000 metros cuadrados donde instalar un acelerador de partículas, podrían alcanzar un alto poder destructivo.
Y por último, se ha descubierto la existencia de un escuadrón de fuerzas especiales que con la consumición de 300 gramos de aceitunas negras del Golán, pueden producir flatulencias capaces de eliminar a todo ser viviente en 100 metros a la redonda. La mujer de Bush comentó: «Georgie logra lo mismo, pero con media hamburguesa». *
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