Empresas privadas captaron el 10% de las llamadas internacionales uruguayas
La apertura de llamadas internacionales dio lugar a que varias empresas privadas ofrezcan mejores servicios que los brindados por la empresa estatal de telecomunicaciones. En algunos casos las diferencias son muy notorias. Desde la Cámara de Operadores de Larga Distancia, que nuclea a operadores privados, se confirmó a LA REPUBLICA que actualmente estas empresas captan aproximadamente el 10% de las llamadas internacionales que se realizan desde Uruguay y un 30% de las comunicaciones que entran a nuestro país. Fuentes de la Cámara expresaron que a partir de la apertura impulsada por organismos estatales la competencia por el mercado «es feroz».
Estas empresas comenzaron a funcionar en Uruguay luego de ser autorizadas por una resolución del Poder Ejecutivo de noviembre de 2001 (1732/001).
Un mercado cambiante, pero interesante
A pesar de la caída en el tráfico telefónico, calculado en un 20% desde el año 2000, la existencia de 120 mil abonados que tienen problemas para pagar sus facturas y la devaluación continua de la moneda, la empresa estatal, sin la competencia de operadores privados para larga distancia, recaudó U$S 94 millones de dólares por concepto de telefonía internacional. Esa cifra actualmente, con las empresas privadas en el mercado, se vio fuertemente reducida, informaron voceros de Antel
Según la Cámara de Operadores de Telefonía de Larga Distancia, es apresurado establecer montos sobre la actividad de estas empresas debido a lo cambiante del mercado. La Cámara está integrada por las empresas más importantes del ramo a pesar de que algunas ya están fuera de la operativa. Telefónica por ejemplo, la gigante de las telecomunicaciones, se retiró de este segmento del mercado uruguayo a pesar de los esfuerzos publicitarios que había realizado. Es probable también que algunas de las aproximadamente 10 empresas que hoy trabajan no logren resistir la competencia – por saturación del mercado compuesto por un millón de conexiones a Antel – por lo que optarán por cerrar.
Algunas firmas trabajan arrendando los servicios a Antel y otras lo hacen con compañías que operan desde Zona Franca abaratando sensiblemente sus costos ya que en esos lugares no se paga impuestos.
Consumidores tentados
Las empresas privadas de telefonía internacional tienen un conjunto de servicios que son tentadores para el consumidor. A modo de ejemplo no existen cargos fijos, se hace una suscripción al servicio donde el interesado pone los teléfonos desde donde quiera realizar las llamadas y una dirección para que la factura llegue a fin de mes. Esta se puede pagar por débitos automáticos o en las redes de cobranzas habituales. Para los clientes empresariales se ofertan tarifas especiales y hay operadores que permiten tener en Uruguay un teléfono con número estadounidense, lo que en la práctica significa que un residente en EEUU llame a Uruguay a precio de una comunicación loca. A la inversa una llamada con ese teléfono ubicado en Uruguay cuesta aproximadamante 20 centavos de dólar el minuto.
No tan cercano, pero…
Pero para llamar también existe otra opción y es el call back, este sistema de llamadas funciona, generalmente, con una suscripción vía Internet, en la que se detalla el número telefónico del interesado, el número de tarjeta de crédito para cobrar y algún otro dato. Hecha la suscripción se llama a un número telefónico del exterior, se deja sonar dos veces y se cuelga. Segundos después el teléfono del interesado suena y una operadora le pregunta a qué destino quiere llamar y se hace la comunicación. Actualmente el callback está casi en desuso, pero la posibilidad existe, años atrás había operadores de tráfico internacional que mandaban promotores a distintas firmas nacionales ofreciendo el servicio. Actualmente el precio no es bueno.
Las llamadas internacionales por Internet también son posibles, aunque la calidad de voz no es la mejor, los locutorios en el centro atestiguan la fiabilidad y la aceptación de esta nueva modalidad de hablar por teléfono al exterior. También se puede comprar tarjetas para realizar las llamadas desde el hogar.
El denominada call back (llamar a cobrar) está prohibido a varios destinos, ya que utiliza, por ejemplo las líneas de Antel y el ente no recibe dinero alguno por la participación en esas comunicaciones. En cuanto a las llamadas a través de operadores privados, fuentes sindicales afirmaron a LA REPUBLICA que esas empresas no pagan a Antel por la utilización de las líneas telefónicas. *
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