Empleo
Para obtener hoy un puesto de trabajo, un empleo, es necesario superar una larga serie de obstáculos. No pensamos concretarme en una persona con discapacidad, sino en aquella que es considerada «normal», la que goza de buena salud, ha encontrado medios para formarse y no posee ninguna limitación que lo inhabilite para capacitarse. Es una meta difícil para todos, más aún para aquellas personas que presentan algún tipo de discapacidad.
Hoy por hoy, vivimos en una sociedad competitiva, donde existe una gran cantidad de ofertas de aspirantes a empleo y aquellos que disponen de los escasos puestos pueden seleccionar y exigir cualquier requisito, entre ellos, aunque resulte chocante, rechazar a los aspirantes que presentan algún tipo de discapacidad.
En la actualidad parece ser una meta casi inalcanzable. No sólo se valora la formación, sino que se le exige experiencia. Y a similares aspirantes, el físico y/o sus limitaciones inciden en la elección definitiva, dejando de lado su capacitación.
Nos gustaría que el joven con discapacidad sea en un futuro cercano la imagen del hombre al que, entre unos y otros, no le hemos arruinado su inteligencia.
El trabajo y su «utilidad social»
El trabajo es un derecho constitucional. Toda persona que se siente solidaria con el grupo social del que forma parte tiene la aspiración de materializar su «utilidad» social mediante alguna actividad laboral, a cambio de la cual percibe una retribución.
El trabajo se convierte así, por esa vía, en elemento fundamental de integración social, indispensable para todo ciudadano.
La realización personal mediante el trabajo es importante para una persona con discapacidad, sea física o síquica, que necesita de él para integrarse socialmente y colaborar en su medida con la comunidad en la cual vive.
El trabajo forma parte del proceso de rehabilitación integral de la persona que por distintas circunstancias presenta alguna discapacidad. La obtención de un empleo transforma el estado pasivo e improductivo de una persona, en otro útil y provechoso.
fpPara obtener una correcta inserción laboral es sumamente necesario contar con un adecuado acceso básico en el lugar de trabajo (baños, senderos, rampas, etcétera) y un sistema de
transporte que le permita llegar a él.
Estos elementos le permitirán salvar las desventajas que su discapacidad presenta y con ello se equipara con los demás.
Motivemos con exención de aportes patronales, al igual que sucede con los jóvenes, a quienes contraten personas con discapacidad.
Encontremos el inicio de una solución laboral. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad