Tortugas marinas pasan hasta treinta años en aguas de Rocha alimentándose
Sabía usted que las tortugas marinas vienen a las costas rochenses a alimentarse y pueden pasar 30 años en esta etapa de sus vidas?, ¿o que los únicos tres ejemplares avistados de la tortuga «olivácea» fue en nuestras costas?
Seguramente es nuevo para muchos de nosotros que hay un decreto del Poder Ejecutivo que impide la venta de caparazones de tortuga transformando este acto en un contrabando pasible de sanción.
Estos y otros temas son difundidos especialmente en las comunidades costeras de Rocha por los integrantes del Proyecto Karumbé, que se encarga de estudiar el comportamiento de las tortugas marinas y plantea alternativas de trabajo para los pobladores.
El Proyecto Karumbé se inició en el año 1999 por la inquietud de varios estudiantes, biólogos, veterinarios, y profesionales de distintas áreas que formaron un grupo de trabajo multidisciplinario. La intención del grupo era investigar y conservar las tortugas marinas que hay en el Uruguay.
Rocha tiene cuatro especies de tortuga marinas. En primer lugar la Tortuga Verde, es un ejemplar que llega a nuestras costas en tamaños juveniles y alcanzan los 50 o 60 centímetros de largo del caparazón. Este tipo de tortuga se alimenta sólo de algas.
Está también la tortuga Siete Quillas, que es la más grande del mundo –y que está aquí en Rocha–, que llega a medir hasta dos metros y pesa hasta 800 kilos.
Tiene estas dimensiones a pesar de que sólo come medusas.
También puede observarse en estas costas la Tortuga Cabezona, que come calamares y cangrejos y su tamaño llega más o menos al metro de largo de caparazón.
La tortuga Olivácea es la menos vista y sólo hay tres registros para el país que están justamente en Rocha.
Alejandro Fallabrino, coordinador general del proyecto, comentó a LA REPUBLICA que las tortugas marinas son altamente migratorias y las que están en las costas uruguayas no ponen huevos, generándose frecuentes confusiones con los huevos de caracol, que habitualmente pueden verse en la playa. Estas tortugas desovan en lugares como Africa, Brasil, Venezuela, y gracias al estudio de la genética se pudo determinar muy recientemente que vienen de esas playas a alimentarse en Uruguay y esa acción se prolonga por 20 o 30 años de sus vidas. «O sea que Uruguay es un lugar importante para ellas porque acá es su reservorio, es como decimos su «nursery», donde se refugian para alimentarse. Estamos investigando, que están haciendo en el área de Cerro Verde, también en Valizas, Cabo Polonio, Punta del Diablo y La Paloma». comentó. En otros países, como México y Venezuela, los pescadores matan a las tortugas o no las devuelven al mar cuando vienen enredadas en sus redes. En Uruguay, el 90% de los pescadores trata de salvarlas, reconoce Fallabrino.
Contrabando
En Uruguay, la venta del caparazón de tortuga es considerado ilegal y está reglamentada por el decreto 244/98 del Poder Ejecutivo que prohíbe este tipo de comercio y el uso de la tortuga marina.
El Proyecto Karumbé está financiado con recursos de una compañía petrolera británica, la British Petrollium, y de un organismo dependiente del gobierno estadounidense que se encarga del estudio y conservación de la vida silvestre cuyo nombre es National Fish.
Cerro Verde, es una elevación sobre la costa que está en el área del Servicio de Parques del Ejército y donde funciona un observatorio de Proyecto Karumbé. Actualmente en este lugar se está desarrollando un campamento y se espera para febrero la llegada de europeos y oriundos de otros países de la región, ya sean técnicos, estudiantes o simplemente interesados en el tema, que investigarán a las tortugas marinas. En el proyecto varios piensan que la llegada de visitantes será además una fuente de recursos para la zona. *
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