LA MAYORIA DE LA HARINA VENDIDA POR SAN SALVADOR Y NUEVA PALMIRA FUE PARA COMERCIOS QUE LA PROCESABAN

Para hoy estarían las muestras tomadas en otros siete molinos

En Uruguay hay 18 plantas de moliendas legalmente establecidas, las que fueron inspeccionadas por el Ministerio de Salud Pública (MSP) luego de determinarse en laboratorios la presencia de la micotoxina DON proveniente del hongo fusarium.

Hasta ayer se conocía el resultado de once inspecciones que determinaron la suspensión preventiva de cinco molinos por procesar y distribuir en el mercado harina contaminada con DON en niveles superiores a los permitidos.

En el molino Hari Flor SA, del departamento de Florida, la sanción se aplicó por la constatación de falta de higiene en el proceso de elaboración del trigo.

El laboratorio de la Intendencia Municipal de Montevideo tendría hoy el resultado de los siete molinos restantes, con lo cual se terminaría de realizar el trabajo de contralor en esta primera etapa.

El MSP dio a conocer ayer las marcas que comercializan los molinos San Salvador y Nueva Palmira, suspendidos en sus actividades.

La mayoría de las marcas (seis de ocho) fueron envasadas en bolsas de cincuenta kilos, por lo que no llegaron directamente al público sino a través de subproductos como el pan, pastas o galletitas.

Las marcas de harina contaminadas son: Molino Nueva Palmira Pastera 0000; Molino Nueva Palmira Entera; Molino Nueva Palmira 000; Molino San Salvador 000; Molino San Salvador Pastera; Molino San Salvador 00; Molino San Salvador 00 Ramona; Molino San Salvador 00 Monte Caseros.

Este tipo de harina se suma a las también contaminadas que se dieron a conocer el pasado 8 de enero y son: Filippini 0000; Harinera Durazno Molino; Molino Syrce SA Común; Molino Syrce SA Pastera; Doña Blanca Harina Especial 0000; Doña Blanca 0000; Caorsi Panadera 000; Caorsi Tipo 000; Nati Tipo 0000.

Estas corresponden a las empresas: Molino Antonaccio Caorsi SA; Syrce SA; Cooperativa de Trabajo Américo Caorsi, Molino Nueva Palmira y Molino San Salvador.

El subdirector nacional de Salud, Julio Vignolo, señaló a LA REPUBLICA que los responsables del molino San Salvador manifestaron por escrito que habían realizaron una importación de trigo desde el sur de Argentina, y que ayer mismo lo estaban desembarcando a fin de procesar el producto sin contaminación.

No obstante, no hay certeza de que el producto resultante de San Salvador no es nocivo para la salud humana, hasta tanto el Ministerio realice nuevamente controles y se conozcan sus resultados.

Este molino con sede en Dolores, departamento de Soriano, fue la empresa que ganó la licitación para la venta de harina al Instituto Nacional de Alimentación (INDA) que distribuye el producto tanto en canastas a familias carenciadas, madres, embarazadas y ancianos, como en sus comedores.

El INDA había adquirido 130 mil kilos de harina que no llegaron a ser entregadas al detectarse que el producto estaba contaminado.

Según indicó Vignolo, todos los propietarios de los molinos que producían harina contaminada manifestaron su disposición de convertir su producción para seguir trabajando, tanto diluyendo el producto con harina buena como utilizando en su totalidad trigo importado.

Ayer en conferencia de prensa, la directora general de Salud, doctora Ofelia López, dijo que el fusarium puede producir problemas de salud pero no a corto plazo.

Las autoridades sanitarias recomiendan no consumir estos productos hasta nuevo aviso.

Por resolución del artículo 2 del decreto nº 470/002 del 4 de diciembre último, el MSP es el encargado de inspeccionar y sancionar a los establecimientos que elaboren harinas con un límite superior al permitido de la micotoxina DON. Por su parte, las intendencias departamentales son responsables de controlar los productos finales en su venta en comercios, tal como la misma harina embolsada o los subproductos (pan o pasta, entre otros).

LA REPUBLICA comprobó que aún pequeños comercios –de zonas periféricas– mantienen en sus vitrinas algunas de las marcas de harina contaminada, sin que las autoridades municipales procedan a la requisa.

Los molinos que elaboran el producto con niveles superiores de DON no reciben una sanción pecuniaria, sino que el perjuicio proviene de la suspensión de sus actividades y la afectación de su prestigio por divulgarse el nombre de quienes infringieron las normas. El MSP exige a las empresas que registren las bolsas indicando la condición no contaminante del producto a fin de no confundir al consumidor. *

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