Visite a Marta
Me llegó por mail la propuesta de encarar la «sexualidad tántrica».
Te doy una síntesis de ella. El uso de mayúsculas corresponde al original.
«Todos necesitamos SENTIR. Todos necesitamos expresar los SENTIMIENTOS, las SENSACIONES, las EMOCIONES. Todos merecemos VIVIR la VIDA que DESEAMOS…» (Lo que quiere decir es que todos queremos darle a la mandanga).
«La Sexualidad puede expresar sentimientos de forma mucho más reveladora que las palabras«. (Y sí, m’hija, una cosa es hacerlo y otra contarlo, ¿no?)
«Poder llegar a sentir lo que la Sexualidad tiene de Sagrado y Luminoso permite Sentir con Transparencia qué significa estar Vivo». (Es decir: si lo probás una vez después ya no podés parar).
«Gracias a ella podemos demostrar cuánto amamos y Conocer las Leyes Universales. (Leyes Universales ¿de qué? ¿Hay que acostarse con un Grado 5 de la Facultad de Derecho?)
«Una de las mayores dificultades para la comprensión y vivencia del Tantra que hemos observado, es la cantidad de obstáculos que el practicante debe vencer». (Jeans demasiado justos, fajas, bombachas, cinturones de castidad ¡el ganchito del soutien!, el cierre metálico de la bragueta que te puede pellizcar… ¡aggh!)
«Proponemos, por esto, una experiencia transformadora acompañada de la experiencia de un guía». (¿Será tan gorda que necesitás un guía para recorrerla?)
«Que es quien nos acerca a redescubrir dentro nuestro y ver el mundo ‘según’ otros conceptos». (Bue… yo adentro mío no quiero nada, me quedo con mis viejos conceptos).
«Lo hacemos con la postura corporal, el lenguaje o la forma de comunicación, las creencias, los paradigmas, las metas y los sueños, la emoción y la interpretación del mundo». (¡Qué lo parió! En mi época se hacía con la vagina y el pene y ¡te juro que funcionaba bastante bien!)
Aquellos papelitos pegados en los baños de los boliches que decían «Visite a Marta. Hay novedades» eran mucho más concretos. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad