DATOS PRIMARIOS DE LA CONFEDERACION EMPRESARIAL DEL URUGUAY

En los 18 departamentos del Interior las ventas por las fiestas bajaron un 30%

La Confederación Empresarial del Uruguay, (CEDU) elaboró un primer balance de lo que significaron las ventas de las fiestas tradicionales y reyes en relación a años anteriores. Los datos primarios más relevantes de las tendencias reflejadas en el comercio en general en todo el Interior marcaron un fuerte descenso del orden del 30% en relación al año pasado que también había sido a la baja.

CEDU nuclea a 38 centros comerciales del Interior, de todos los rubros del comercio y la industria, de negocios legalmente establecidos, es decir, aquellos que aportan al Estado.

El relevamiento sobre la comercialización por las fiestas aún no ha concluido, porque no todos los Centros han terminado de procesar sus datos. De todas maneras ya se sabe que la abrupta caída en el monto global de las ventas para fines de 2002 e inicio de 2003, «se encuentra dentro de lo que teníamos previsto, teniendo en cuenta obviamente la situación que atraviesa el país», declaró a LA REPUBLICA Adriana Etchegoimberry, presidenta de CEDU.

El rubro alimentación fue «el más movido y el que más mantuvo su nivel en comparación con años pasados». Puntualmente en Navidad, para afrontar la tradicional cena de esa noche, la población gastó dinero, pero «también aquí se registró un significativo descenso, aproximadamente de un 20% si tomamos como medida otros años».

Etchegoimberry destacó además, otras dos particularidades en las recientes ventas: que los consumidores efectuaron sus compras preferentemente al contado y, en cuanto a los juguetes de los niños, «tanto para Navidad como para Reyes se vio que las familias se volcaron a adquirir productos nacionales, artesanales (…) y menos importados, como sucedía hasta ahora, lo cual creo que es un punto a rescatar dentro de todo este panorama negativo». El fenómeno de que las compras se hubieran realizado al contado obedece a varias razones, entre ellas el no querer asumir cuotas que luego no se sabe si podrán pagar. El atraso en el pago de los aguinaldos a amplios sectores también pudo haber influido, por lo que se prefirió no utilizar tanto las tarjetas, sino adquirir productos con el dinero en efectivo que tuvieran las familias.

Este año «vimos que se buscaban directamente precios bajos, como primer condición para las compras; pero el descenso en los guarismos de ventas se desplazó dentro de lo que todos los comerciantes, creo, habíamos previsto», explicó la vocero.

Finalmente, Etchegoimberry reflejó en nombre de la Confederación, la molestia reinante con el contrabando y el comercio ilegal que compiten deslealmente contra quienes tienen que pagar impuestos. «Esta competencia es muy desleal, tanto como la de las grandes superficies que están exoneradas de aportes que, mes a mes, tiene que cumplir el pequeño comerciante (…) Lo del contrabando es diferente en cada departamento, pero afecta a casi todo el país y está presente donde hay vendedores ambulantes y ferias vecinales (…) ya vimos lo que pasó en Salto, pero lo que a nosotros nos interesa es que se busquen soluciones de una vez por todas y no se nos conteste, como hizo el intendente Eduardo Malaquina (Salto) cuando le planteamos la problemática, y dijo ‘que los ilegales son una realidad que existe y por eso no hay más remedio que aceptarla’. Con ese criterio una realidad social que existe es también que nosotros ya no podemos con los aportes, que no podemos competir así (…) y sin aportes se paraliza todo.

Hay que bajar el gasto público. Sí, es cierto. Pero ¿cómo el comercio establecido hace para luchar con la baja del consumo por un lado y la suba de tarifas por otro, más el contrabando, más los ilegales? Si quienes tienen que ejercer los controles no los ejercen, esto no puede funcionar», concluyó Etchegoimberry. *

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