Frenar la depresión
Aunque venía aumentando constantemente, en los últimos meses ha tenido una expansión más virulenta que la peor de las gripes invernales. Y sus efectos son devastadores, pudiendo conducir a la muerte. Las depresiones en todas sus formas se han convertido en el mal sicológico que más fuerte castiga a los uruguayos. Y en este marco la Fundación Cazabajones se convirtió en emblemática: con más de 60 clubes en los 19 departamentos, más de 6.000 asistentes constantes y no menos de 20.000 atendidos en sus cinco años de existencia, el refortalecimiento a los depresivos, cada día, salva más vidas. «En estos últimos tiempos, está aumentando en Uruguay un diagnóstico de los más críticos: la depresión por agotamiento, producto en casi todos los casos de la crisis económica, y la imposibilidad de la gente para enfrentarse a la realidad».
La afirmación corresponde al médico siquiatra Pedro Bustelo, fundador de los Cazabajones, cuya metodología ha sido incluso reconocida específicamente por la Organización Mundial de la Salud. Para Bustelo, lo fundamental es seguir adelante… y consultar.
«Es que recientemente se descubrió que lejos de lo que se siempre se ha pensado, las neuronas se regeneran. Pero también se descubrió que esta neurogénesis, cesa prácticamente, cuando la persona está sometida a cuadros de depresión. Por lo tanto, consultar, atenderse, son el comienzo siempre de un refortalecimiento cerebral para enfrentar las crisis», detalle. Desde el novel epicentro de la institución en Eduardo Acevedo 1494, casi 18 de Julio, los técnicos procuran aliviar los padecimientos de centenares a quienes otras causas, más allá de la crisis, también generan depresión.
«La ciencia ha alargado muchísimo la expectativa de vida. Ello hace que haya cada vez más mujeres climatéricas», explica Bustelo. La mujer en la posmenopausia baja sensiblemente sus niveles de serotonina, una hormona que actúa como neurotransmisor en el organismo. Con el descenso de la serotonina, se reduce también el estímulo a los centros de placer, con un sensible incremento en la predisponibilidad a la depresión.
Otro factor de interpretación científica ha hecho también aumentar el número de los diagnósticos: las ansiedades son ahora interpretadas como una forma, una fase previa de la depresión. «La ansiedad es una especie de depresión ‘chiquita’. Cuando falta un poco de serotonina, el individuo se pone ansioso, cuando la serotonina desciende aún más, entra en depresión».
Los clubes de Cazabajones que actúan con estructuras similares a la de Alcohólicos Anónimos buscan ahora integrarse adónde los muestreos demostraron que, en Uruguay, el más alto porcentaje de deprimidos está en localidades de pocos habitantes, contrariamente a la opinión popular de lo «sana» que pueda ser la soledad del campo. *
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