A 10 MINUTOS DE PANDO, UNA POPULOSA BARRIADA ENFRENTA SERIOS PROBLEMAS SOCIALES

Barros Blancos clama por ayuda

Barros Blancos es una de las zonas del departamento de Canelones que presenta algunas de las mayores complejidades sociales imaginables. Con una explosión demográfica que llevó a esa zona a más de 40 mil personas, la barriada presenta hoy profundos problemas sociales, fundamentalmente vinculados a la desocupación y al hambre. A ello hay que agregarle un saneamiento deficitario, a lo cual se suma un emergente problema médico al no haber ambulancia en las cercanías y la necesidad de una escuela especial que atienda los centenares de casos de repetidores. También hay una enorme cantidad de gente indocumentada, al tiempo que la ola migratoria desde el interior del país parece no detenerse, agravando más la situación.

En las cercanías de la ciudad de Pando, por las rutas 8 y 101, se encuentra Barros Blancos, una zona que se convirtió en un micromundo particular, verdadero espejo de la delicada situación social que está viviendo todo el país. La populosa barriada está conformada por más de 70 villas en su entorno. De ellas, 27 son de formación reciente, más la presencia de un gran número de asentamientos irregulares, cada uno de ellos conformado por alrededor de 40 familias con una realidad circundante de enorme complejidad.

Los índices de desocupación en la zona son escandalosos, llegando, según algunos cálculos no oficiales, a más del 30%. Hay que tener en cuenta que la mayoría de los hombres están vinculados a la industria de la construcción y no es novedad, que ésta pasa por su peor hora.

También resalta de Barros Blancos una proliferación de movimientos sociales y comedores públicos y privados que tratan de llevar comida y solidaridad a los más necesitados.

El edil frenteamplista (AU) Vicente Silvera es alguien que está muy en contacto con la realidad social de su barrio, y recuerda que «cuando se implementó el Plan de Seguridad Alimentaria, en las dos parroquias del barrio se llegaron a entregar más de 1.800 bandejas a mayores de edad, a lo cual hay que agregar los chicos que eran atendidos en los comedores escolares. Estamos hablando de más de 5.000 personas que recibían ayuda».

Otra de las áreas más preocupantes es la que tiene que ver con los servicios y lo relacionado con el aspecto vial. Cabe recordar los problemas ocasionaos por las inundaciones del pasado mes de marzo, cuando centenares de familias debieron ser evacuadas.

En lo que tiene que ver con la atención médica, el curul frenteamplista informó a LA REPUBLICA que en este momento «hay cuatro policlínicas», destacando el importante papel que están llevando adelante los médicos de familia, ya que «ellos atienden dos veces a la semana, con enormes carencias de medicamentos», situación agravada por la falta de ambulancias, aunque se han realizado gestiones, pero siempre con respuesta negativa.

A pesar de ser una zona tan densamente poblada y con un nivel de precariedad importante en lo relativo a las edificaciones, Barros Blancos tampoco tiene un cuartelillo de bomberos. En la Junta Departamental de Canelones existe un informe donde se especifica por parte de la Dirección Nacional de Bomberos que es imperiosa la instalación de una base para los hombres del fuego.

Explosión demográfica y graves problemas

La explosión demográfica de la zona no se compara con la que tuvo la Ciudad de la Costa, pero «en los últimos diez años el desarrollo fue muy importante, propio de los asentamientos», afirma el edil Silvera. En lo relativo a un elemento social de enorme significación como lo es la enseñanza, hay que resaltar la existencia de un número importante de escuelas, pero los vecinos vienen reclamando desde hace años una de tipo especial para atender a los más de 550 chicos con problemas vinculados a la marginalidad y carencias alimentarias, los cuales no son debidamente atendidos en las escuelas normales. El mayor problema que se observa por parte de los docentes son dificultades en el aprendizaje debido a las carencias en la alimentación.

Se constata un creciente número de repetidores, además de una importante superpoblación de las aulas, que en algunos casos llegan a albergar a más de 50 niños por clase.

Esa situación ya no sorprende en el Uruguay de hoy, a pesar de haber sido un país ejemplo a nivel mundial.

A nivel social, Barros Blancos presenta la particularidad que tiene un intenso movimiento como forma de afrontar las diversas problemáticas. Las dos principales organizaciones, Comisión de Organizaciones Sociales de Barros Blancos y la Coordinadora de Barros Blancos, se encuentran con que la llegada del verano trae aun más problemas, ya que la mayoría de los niños queda sin poder alimentarse en las escuelas, aunque desde Primaria se trata de buscar una solución al respecto. De igual forma hubo varias propuestas al Instituto Nacional de Alimentación (INDA), a los efectos de que se pueda instrumentar la necesaria ayuda a los comedores y merenderos de la zona, pero todavía se espera por una respuesta.

Otras de las áreas de mayor preocupación es la relacionada al saneamiento, imponiéndose un plan de obras en toda la zona, ya que a pesar de que sus habitantes se cuentan por decenas de miles, no existe el saneamiento necesario. Silvera asegura que «hasta que OSE no se decida a llevar adelante un plan en ese sentido, el problema se seguirá agudizando», ya que el flujo migratorio hacia la zona no se detiene.

Asombra conocer que muchos de los nuevos vecinos provienen del interior del país, otro síntoma del vaciamiento constante que sufre nuestro territorio. Muchos de los nuevos habitantes se dedican a la fabricación de ladrillos, como única forma de sustento.

También preocupa el alto índice de gente indocumentada, es decir, que no figura en registro cívico alguno. El edil frenteamplista asegura que «hemos encontrado a mucha gente que tiene que hacer el trámite para sacar la cédula por medio del Poder Judicial ya que no tienen recursos».

La situación no deja de ser de un carácter llamativo, ya que Barros Blancos se encuentra a diez minutos de la ciudad de Pando y a menos de una hora del centro de Montevideo. Está claro, tras una simple recorrida por el barrio, que el deporte, especialmente el fútbol, juega un papel importante en el entramado social de la zona. Los vecinos han entendido que el rey de los deportes puede ayudar en algo a descomprimir la comprometida situación de la minoridad. Entretanto, esas miles de personas esperan a que desde las áreas de poder no se las ignore, condenándoles a un futuro que puede ser aun peor. *

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