Se avecina una temporada de propietarios y estadías cortas
Con un público menor de lo esperado en relación a temporadas altas anteriores, y más que nunca en clave familiar -a excepción de los más jóvenes que salieron naturalmente de rotación por los pubs y discotecas que ya están disponibles, caso Moby Dick- se recibió la Navidad en nuestro principal balneario.
También se articularon diversas cena-shows con precios diversos, aunque no escandalosos y el público respondió a la cita: en sitios como el Hotel San Rafael se vivió una jornada enfatizada por el júbilo y la confraternidad y los anhelos de una recuperación para la toda la región. Diversión hubo en un plan sereno, por momentos fervoroso, pero nunca fuera de control.
Los turistas han comenzado a llegar -un porcentaje mayor de uruguayos, y en menor escala argentinos de altísimo poder adquisitivo y algunos brasileños-, pero todo hace pensar, según los operadores privados, que se tratará de una temporada de propietarios con un plus de arribo de visitantes durante los fines de semana, una característica que ya se viene dando desde hace tres veranos en Punta del Este.
Seguramente el sector inmobiliario será el más perjudicado ante semejante estado de las cosas. De igual modo, en las últimas horas, se han generado diversos alquileres aunque por un costo mucho menor, con lo que evidentemente el sector inmobiliaria parece transitar una situación previsiblemente crítica. Aunque nunca está todo dicho: según operadores inmobiliarios, ya encima de fin de año, «se alquilará sobre la marcha y por precios muy por debajo de nuestras pretensiones debido a la difícil situación que está padeciendo en términos económicos».
La hotelería y la red de restaurantes asimismo cercada por la crisis regional, no obstante, podrá trabajar con mayor fluidez debido a una general adecuación de sus tarifas (las que han descendido considerablemente) y a una optimización real de su estructura de servicios. Una vez más aflorará un sistema de estadías cortas (de 5 a 15 días, como tope), pero en ese vaivén -especialmente los días de enero próximo- muchos podrán salvar la temporada.
Lo cierto es que el panorama, aun en estas horas, está siendo calificado como de «un prudente optimismo» de parte del sector privado y oficial. Mientras tanto, quienes ya están al este de todos los desastres (por la crisis), recurrieron a lo largo de la jornada del pasado 24 a saturar los supermercados, lo que estaría indicando quizás una tendencia que se estaría calcando con lo ocurrido la temporada anterior.
Una Navidad sin sobresaltos, con el operativo «Verano Seguro» operando a pleno para tranquilidad de los turistas y con brindis para nada ostentosos, aunque algunos de los que están por aquí podían hacerlo. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad