LOS 400 TRANSPORTISTAS AFECTADOS INICIARAN MOVILIZACIONES PARA QUE LES PERMITAN TRABAJAR

Canelones exigirá autorización a remises que lleguen al aeropuerto

Un decreto de la comuna canaria establece que únicamente los vehículos debidamente autorizados por la Intendencia podrán cumplir con el servicio de transporte de pasajeros que lleguen a nuestra principal terminal aérea.

Una remisera afectada señaló a LA REPUBLICA que se está ante «un capricho o es presión de quienes están detrás de los taxis del aeropuerto. No podemos explicarle a los turistas que no vamos a poder pasar a buscarlos cuando se bajen del avión», debido a la nueva disposición que le impide entrar al aeropuerto.

La trabajadora del volante afirma que a partir de ahora podrán ser multados en 35 Unidades Reajustable y además sus libretas serán retiradas, algo que a su criterio «es totalmente ilegal». Además, según la normativa el vehículo puede ser retenido.

Jorge Erramouspe, presidente del Centro de Remiseros que nuclea a la mayoría de los trabajadores que a partir de ahora se verán perjudicados por la medida, dijo a LA REPUBLICA que «el Aeropuerto no es pertenencia de una intendencia en particular, además, el 95% de los pasajeros que arriban, tienen como destino otros departamentos fuera de Canelones». Además los contratos de trabajo se generan fuera de Canelones.

En el Artículo 2 del Decreto cuestionado se establece que «se presume que el servicio es remunerado cuando el vehículo posea distintivos, aparatos, letreros o cualquier otro elemento tendiente a simular la situación de un servicio autorizado» y a criterio de la gremial, esta normativa podría dejar un espacio vacío para el trabajo informal, ya que «sólo sanciona a las chapas formales, es decir, taxis y remises».

Por ello los remiseros reivindican el carácter nacional del Aeropuerto de Carrasco y al mismo tiempo repudian lo que entienden es «un intento de adueñarse de la terminal por parte de la Intendencia de Canelones». Por otro lado defienden el «libre derecho de contratación» que tienen los clientes y acusan al departamento de Tránsito y Transporte de la comuna por «las irreparables consecuencias que esto va a tener». Lo cierto es que también desde la óptica de las agencias de viaje el tema es de fundamental importancia, ya que con la temporada estival golpeando la puerta, entienden que «la medida será nociva para nuestros pasajeros». En cuanto al número de afectados, Jorge Erramuspe lo establece en 4.000, ya que además de los 400 remiseros que estarán comprendidos dentro de esta problemática, deben contarse también a los taxis de la capital, así como los de Maldonado, involucrando también a las camionetas de escolares y los ómnibus de turismo, que contratan las agencias de viaje para trasladar gente que llega al país a participar en Congresos.

Debido a esta situación, los transportistas se movilizarán ante el Ministerio de Turismo y advierten que «cuando nos toquen el primer coche, mandaremos automáticamente a 200 relevos, a los efectos de cumplir con el viaje». Por su parte, el director de Transporte de la Intendencia Municipal de Canelones, Fernando Calleros, manifestó a este matutino que con la medida sólo se está aplicando la misma norma que se está efectivizando en Montevideo a los vehículos del Interior. «Acá tenemos que interpretar que cada departamento tiene su norma y después de dos años, no pudimos llegar a un acuerdo con Montevideo. Yo no tengo la culpa de que el Aeropuerto de Carrasco esté en Canelones», comentó.

El jerarca entiende que la situación actual es injusta para con los taxis de la terminal aérea, ya que además de pagar la patente en Canelones, deben pagar su derecho de piso. «Cualquiera que va al aeropuerto ve a los remiseros de Montevideo parados en doble fila, robándole el trabajo a los taxis», dice Calleros.

En lo que tiene que ver con la acusación de que la medida se debe a una intención meramente recaudadora, el director de Tránsito asegura que «si fuera así ya estaríamos sacando las chapas. Todo lo contrario, les hemos avisado con tiempo». Cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que esta nueva disposición aliente el trabajo informal, el jerarca concluyó que «ellos son los informales en Canelones».

El decreto fechado el 31 de julio de 2001 establece el monto de las multas. «Constatado el incumplimiento de lo dispuesto, se aplicará al propietario del vehículo una multa de 35 UR reajustables, procediéndose a la retención de las chapas de matrículas del vehículo hasta tanto se abone la multa aplicada. En caso de reincidencia, la primera vez se aplicará una multa cuyo monto resultará del incremento del 50% del importe de la multa inicial, la segunda reincidencia con la duplicación de la multa y las ulteriores con un incremento del 150% del inicial. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje